IQUIQUE. En un movimiento totalmente inesperado que ha sacudido el panorama del fútbol nacional, Club Deportes Iquique oficializó esta tarde el fichaje del experimentado delantero paraguayo, Carlos “La Pantera” Benítez, como su nueva incorporación estrella para afrontar la segunda rueda del torneo.
El atacante de 29 años, con pasos destacados por el fútbol mexicano y la liga argentina, además de recurrentes nominaciones a la selección de su país, llega al norte de Chile con un contrato por dos temporadas y la misión clara de comandar el ataque de los “Dragones Celestes”.
El arribo al Diego Aracena y la locura de los hinchas
La expectación era total en la región. Cientos de hinchas pertenecientes a las distintas facciones de la barra organizada se congregaron en el Aeropuerto Diego Aracena para recibir al ariete. Entre cánticos, banderas celestes y el ensordecer de los bombos, Benítez tuvo su primer baño de masas en tierras iquiqueñas.
“Sabía que venía a una ciudad muy futbolera, pero este recibimiento me dejó sin palabras. El cariño de la gente de Iquique te compromete desde el primer segundo. Vengo a dejar la vida por esta camiseta y a meter al equipo en copas internacionales”, expresó el delantero mientras intentaba avanzar entre la multitud.
Los detalles de la operación
La dirigencia iquiqueña trabajó en absoluto hermetismo durante tres semanas para cerrar el que ya es catalogado como uno de los fichajes más costosos e importantes en la historia del club:
- Vínculo: Contrato extendido hasta diciembre de 2028.
- Aporte: El jugador llega en condición de jugador libre tras rescindir su contrato en el fútbol extranjero, lo que facilitó la inversión en su salario.
- Debut: Se espera que la documentación quede sellada esta semana para que pueda sumar sus primeros minutos en el próximo partido de local en el Tierra de Campeones.
Con la llegada de “La Pantera”, la dirigencia no solo da un golpe de autoridad en el mercado, sino que también responde al fervor de una hinchada que exige ver a su equipo compitiendo en lo más alto. La camiseta número ‘9’ ya tiene dueño, y el norte legítimamente sueña en grande.
